domingo, 25 de enero de 2009

Jean Paul Sartre



"Mi libertad se termina donde empieza la de los demás."


"La responsabilidad del hombre no se refiere sólo a sí mismo, sino a toda la humanidad."



Biografía: Filósofo, dramaturgo, novelista y periodista político francés, uno de los principales representantes del existencialismo. De padre militar naval que falleció a los pocos mese de su nacimiento, Jean Paul Sartre fue criado por su madre, Anne Marie Schweitzer, hermana de Albert Schweitzer y su abuelo. En 1915 ingresó en el liceo Henri IV de París y al año siguiente, debido al segundo matrimonio de su madre, se trasladó a La Rochelle, donde continuó sus estudios. En 1920, Jean Paul Sartre regresó a París e ingreso en la "École Normale Supérieure", donde conoció en 1929 a Simone de Beauvoir, su compañera de toda la vida. Se graduó en 1929 con un doctorado en filosofía y sirvió como conscripto en el Ejército Francés durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), durante la cual fue prisionero de los alemanes entre 1940 y 1941. Tras recuperar la libertad, Jean Paul Sartre volvió a Francia y comenzó a trabajar como profesor de filosofía en el liceo Condorcet y colaboró con Albert Camus en "Combat", el periódico de la Resistencia. En 1945 abandonó la enseñanza y fundó junto a Simone de Beauvoir la revista política y literaria "Les temps modernes", de la que fue editor jefe. Unos años después comienza a relacionarse activamente con el socialismo, siendo un severo crítico durante la Guerra Fría (1947-1991). Jean Paul Sartre tuvo una relación fluctuante con el comunismo, acercándose y alejándose de él. Se opuso a la Guerra de Vietnam, y junto a Bertrand Russell y otros organizó un tribunal con el propósito de exhibir los crímenes de guerra de los Estados Unidos. En 1964 rechazó el Premio Nobel de Literatura, alegando que su aceptación implicaría perder su identidad de filósofo. Jean Paul Sartre fue una persona sencilla, sin apegarse mucho a las cosas materiales y con un gran compromiso social, siendo el paradigma del intelectual comprometido del siglo XX.
Yo diría que el ser humano nunca podrá alcanzar la plena felicidad mientras perciba el sufrimiento de los demás...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Y yo diría que hay seres humanos que son más felices con el sufrimiento ajeno.

Caponata.

Anónimo dijo...

Hasta los grandes hombres tienen claroscuros.
La pareja Sartre-Beauvoir tiene un período de sombras entre 1940 y 1944.
Simone de Beauvoir colaboró con la Radio "pronazi" del Gobierno de Vichy y su compañero Sartre no participó en la Resistencia en ese período, los nazis y sus amigos, extrañamente, le dejaron dar clases sin problema (extraño , ¿verdad?). Es solo a partir de 1944 con la retirada alemana cuando Sartre participa activamente en la Resistencia (colaboraciones en el Diario "Combat") y Simone rompe relación con los petainistas.
El oportunismo de la pareja en la postguerra lleva a Albert Camus a romper en 1951 con ellos por su apoyo sin límtes al comunismo en general y de modo particular, al estalinismo.
"Le Nouvel Observateur" diario francés proclive a los sectores izquierdistas, entre otros, ha mantenido recientemente investigaciones sobre la vida de ambos personajes públicos, desmontando aspectos presuntamente mitificantes de ellos.
Al igual que tantos y tantos franceses, se ha tardado años en sacar a la luz los aspectos oscuros de la convivencia de algunos ciudadanos relevantes/Régimen de Vichy/Zona ocupada por el Reich en el período de la 2ª Guerra Mundial.
Todo ello no es óbice para reconocer las grandes aportaciones de Jean-Paul Sartre en favor de la paz y el entendimiento de los pueblos.
Pero.....hombres somos.

Anónimo dijo...

Extracto de Wikipedia:

En 1939, Sartre entró de conscripto en el ejército francés, donde sirvió como meteorólogo. Tropas alemanas lo capturaron en 1940 en Padoux, y pasó nueve meses como prisionero de guerra. Durante esa época escribió la obra Barioná, el hijo del trueno. De Padoux se lo llevaron a Nancy y luego a Treves. Lo liberaron en abril de 1941 por mala salud (según él su mala vista afectaba su balance). Gracias a su estatus de civil pudo escapar a París, donde se involucró en la resistencia francesa, y participó en la fundación del grupo de resistencia Socialisme et Liberté. Fue en esta época cuando conoció a Albert Camus, filósofo y autor muy cercano a sus puntos de vista, con el que estableció una cercana amistad hasta que las disputas políticas en torno al marxismo, y al llamado «socialismo real», les separaron.

Simone de Beauvoir fue profesora de filosofía hasta 1943 en escuelas de diferentes lugares de Francia, como Ruán y Marsella. Durante la Segunda Guerra Mundial y la ocupación alemana de París vivió en la ciudad tomada, trabajando para la emisora colaboracionista Radio Vichy -aunque, una vez acabada la guerra, afirmaría haber tomado parte en la Resistencia Francesa-. En ese período escribe su primera novela, La invitada (1943), donde explora los dilemas existencialistas de la libertad, la acción y la responsabilidad individual, temas que aborda igualmente en novelas posteriores como La sangre de los otros (1944) y Los mandarines (1954), novela por la que recibió el Premio Goncourt y que se considera la más importante de todas sus obras.

*Por si sirve para aclarar algo.

Aunque la historia siempre es relativa al narrador coincido en que incluso los grandes hombres tienen claroscuros.

Robert Allen Zimmerman.

Anónimo dijo...

Vamos, que si es cierto lo que leo arriba, bien podría ser otro miembro de la gauche divine.

Teodosio.