
Es fundamental para todas las formas de vida conocida. Los humanos consumen agua potable. Los recursos naturales se han vuelto escasos con la creciente población mundial y su disposición en varias regiones habitadas es la preocupación de muchas organizaciones gubernamentales.
El agua cubre tres cuartas partes de la superficie de la Tierra, pese al área por la cual se extiende, la hidrósfera terrestre es comparativamente bastante escasa, para dar un ejemplo citado por Jacques Cousteau: si se sumergiera una bola de billar en agua y se la quitase la película de humedad que quedaría inmediatamente tras ser sacada sería proporcionalmente mayor que la de todos los océanos. El 97 % es agua salada la cual se encuentra principalmente en los océanos y mares, sólo 3% de su volumen es dulce. De ese 3%, un 1% está en estado líquido, componiendo los ríos y lagos. El 2% restante se encuentra formando casquetes o banquisa en las latitudes próximas a los polos, fuera de las regiones polares el agua dulce se encuentra principalmente en humedales y, subterráneamente, en acuíferos. Hacia 1970 se consideraba ya que la mitad del agua dulce del planeta Tierra estaba contaminada.
En la superficie de la Tierra hay unos 5.398.263.000 km³ de agua que se distribuyen de la siguiente forma:
1.320.000.000 km³ (97%) son agua de mar.
40.000.000 km³ (3%) son agua dulce.
25.000.000 km³ (1,8%) como hielo.
13.000.000 km³ (0,96%) como agua subterránea.
250.000 km³ (0,02%) en lagos y ríos.
13.000 km³ (0,001%) como vapor de agua.
A estas cantidades hay que sumarle la que forma parte de la composición del manto, la zona terrestre que representa un 84% del volumen planetario. Parte de esta agua alcanza la superficie tras separarse de las masas subterráneas de magma (agua juvenil) o en forma de vapor, junto a otros volátiles, durante las erupciones volcánicas. Este proceso, que llamamos desgasificación del manto, compensa permanentemente, y lo hará mientras no cese la dinámica interna planetaria, la pérdida de agua por fotólisis en la alta atmósfera; allí, los átomos de hidrógeno liberados tienen a perderse en el espacio. El día que el planeta no contenga ya calor suficiente para mantener la tectónica de placas y el vulcanismo, esa pérdida paulatina terminará por convertir su superficie en un desierto universal.
El agua cubre tres cuartas partes de la superficie de la Tierra, pese al área por la cual se extiende, la hidrósfera terrestre es comparativamente bastante escasa, para dar un ejemplo citado por Jacques Cousteau: si se sumergiera una bola de billar en agua y se la quitase la película de humedad que quedaría inmediatamente tras ser sacada sería proporcionalmente mayor que la de todos los océanos. El 97 % es agua salada la cual se encuentra principalmente en los océanos y mares, sólo 3% de su volumen es dulce. De ese 3%, un 1% está en estado líquido, componiendo los ríos y lagos. El 2% restante se encuentra formando casquetes o banquisa en las latitudes próximas a los polos, fuera de las regiones polares el agua dulce se encuentra principalmente en humedales y, subterráneamente, en acuíferos. Hacia 1970 se consideraba ya que la mitad del agua dulce del planeta Tierra estaba contaminada.
En la superficie de la Tierra hay unos 5.398.263.000 km³ de agua que se distribuyen de la siguiente forma:
1.320.000.000 km³ (97%) son agua de mar.
40.000.000 km³ (3%) son agua dulce.
25.000.000 km³ (1,8%) como hielo.
13.000.000 km³ (0,96%) como agua subterránea.
250.000 km³ (0,02%) en lagos y ríos.
13.000 km³ (0,001%) como vapor de agua.
A estas cantidades hay que sumarle la que forma parte de la composición del manto, la zona terrestre que representa un 84% del volumen planetario. Parte de esta agua alcanza la superficie tras separarse de las masas subterráneas de magma (agua juvenil) o en forma de vapor, junto a otros volátiles, durante las erupciones volcánicas. Este proceso, que llamamos desgasificación del manto, compensa permanentemente, y lo hará mientras no cese la dinámica interna planetaria, la pérdida de agua por fotólisis en la alta atmósfera; allí, los átomos de hidrógeno liberados tienen a perderse en el espacio. El día que el planeta no contenga ya calor suficiente para mantener la tectónica de placas y el vulcanismo, esa pérdida paulatina terminará por convertir su superficie en un desierto universal.
En plena polémica de trasbases o post de hoxe ven a conto da auga. Ó marxe de cuestións políticas, no que todo o mundo coincide é en que a auga é un recurso limitado e o abuso pode conlevar consecuencias catastróficas; na nosa man está o facer algo o respecto; ¿como? pois tan facil como cerrar o grifo cando un frega ou cando lavamos os dentes, algo tan sinxelo e tan efectivo. O uso/abuso dos recursos naturais comeza en cada un de nós por iso de vez en cando non está mal facer exercicio de autocrítica e ver que é o que podemos mellorar ó respecto. 1 Saudo. Robert Allen Zimmerman.

3 comentarios:
Muy atinado y muy objetivo,my friend;
convendría dar un repaso en nuestro entorno para comprobar si se predica con el ejemplo. Veamos
1)Botellas llenas de agua en el interior de las cisternas (mitad consumo por este medio).
2)Recipiente próximo a la ducha para "enviar" el agua en tanto nos llega a la temperatura deseada.
3)Limpiar platos "rebañando" con pan (está muy bueno y reduce a la mitad el lavado de vajilla)
4)Ir a la piscina pública y ni plantearse llenar la de casa (se ahorra un pastón también y cabrearse hasta los guevos de trabajar para otros..)
5)"Golfear" con los palos en un prado próximo y dar "palos al aire", que, además de ahorrar agua no se fastidia al suelo...
6)Y otras muchas que seguro que Vd.,egregio Licenciado, conoce y que seguro practica pero que los de al lado - progres-caviar y conservadores-sardina - ni de coña practican pero todos los días nos dan la vara con ello.
Siga Vuecencia por la vía de la utopía, que resulta altamente recomendable para dar por el saco a una masa de cantamañanas.
Salúdale muy afectuosamente, suyo incondicional hasta galeras...que todo es posible para los que traspasamos los límites de lo político-social correcto.
considero que una medida de ahorro fundamental en este nuestro país es que todos nos afiliemos al C.R.A.C., el Comité para la reconversión del agua en cerveza.
Vranjes, socio nº 1 del C.R.A.C.
PD: el ahorro del líquido elemento es fundamental, y considero que por desgracia en unos años, salvo que se adopten medidas al respecto, estallará una o muchas guerras por ese preciado tesoro que se nos acaba.
PD: El crear un blog es una buena forma de publicitar la opinión de alguién y así dar comienzo a la Revolución de Amor.
1 Saudo. Robert Allen Zimmerman.
*Mientras alguien lee mi blog no ve la tele, así que yo contribuyo. xD
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