martes, 6 de mayo de 2008

Comercio justo

Comercio justo es una forma alternativa de comercio promovida por varias organizaciones no gubernamentales, por Naciones Unidas y por movimientos sociales y políticos (como el pacifismo y el ecologismo) que promueven una relación comercial justa entre productores y consumidores. Los principios que defiende el Comercio Justo son:
Los productores forman parte de
cooperativas u organizaciones y funcionan democráticamente.
Rechazo a la
explotación infantil.
Igualdad entre hombres y mujeres.
Se trabaja con dignidad respetando los
derechos humanos.
El precio que se paga a los productores permite condiciones de vida dignas.
Los compradores generalmente pagan por adelantado para evitar que los productores busquen otras formas de financiarse.
Se valora la
calidad y la producción ecológica.
Respeto al
medio ambiente.
Se busca la manera de evitar intermediarios entre productores y consumidores.
Se informa a los consumidores acerca del origen del producto.
Se intenta así evitar las grandes diferencias entre el precio que pagan por un producto los consumidores del primer mundo y el dinero que se les paga a sus productores en el
tercer mundo, además de evitar la explotación de los trabajadores. Además, esto contribuye a compensar los efectos de la obsesión consumista por el precio más barato, y sus consecuencias:
Progresivo deterioro de la calidad y durabilidad de los productos.
Explotación de los productores (ver
taller de trabajo esclavo).
Deterioro ambiental.
El comercio justo implica el precio justo, es decir, que éste no contenga componentes influenciados por intervenciones o
subsidios estatales que distorsionan el concepto de comercio justo. Las distorsiones y consecuentes quejas en el mercado derivadas de los subsidios son elevadas por las partes interesadas a la Organización Mundial del Comercio.
Desde el
liberalismo se considera que la expresión "Comercio justo" es una tautología, ya que "Comercio" implica intercambio voluntario entre dos partes, que no tendría lugar si ambas partes no creyeran que iban a salir beneficiadas.

Si alguien opina a día de hoy que la denominación comercio justo es una tautología mi única recomendación sería aconsejarle un psiquiatra. El porqué de esta situación reside en cada uno de nosotros, por un lado una pasividad generalizada de la que casi todos adolecemos (en la sociedad de consumo en la que vivimos en países desarrollados nos importa una mierda el modo en que llegan los productos a nosotros, lo único importante parece ser la relación calidad/ precio)por otro lado el sistema siempre ampara al gran empresario, un sistema complice también de la desigualdad. ¿Libre mercado? por supuesto; ¿Filtros de control al libre mercado? Todos. Es necesario un mayor intervencionismo por parte de las instituciones, pero también una mayor conciencia social (lo segundo condiciona a lo primero). 1 Saludo.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

aquí, desde mi otro cubículo, donde convergen las anchoas solo puedo decir que ojalá todo en este mundo pasara por determinados filtros. en el ámbito comercial este tipo de iniciativas que ya llevan años entre nosotros son buenas, y más lo serán si se logran sus objetivos. en mi opinión sobre todo se debe erradicar los trabajos realizados en condiciones de esclavitud, de mujeres y niños explotados. en lugar de mirar hacia otro lado, como tristemente se hace en nuestros días, los países más ricos o indusrializados deberían trabajar en común para tratar de erradicar las penurias, hambrunas, etc que inundan los territorios de los países menos industrializados.seguro es que la labor de comercio justo, tautológico o no, requiere de apoyo por parte de los estados más potentes. con llevar a un fondo común para erradicar todo lo dicho anteriormente, un poco de los presupuestos, un pellizco, de cada uno de los países ricos a los países con más problemas habría menos muertes, muertes que de todo punto se producen innecesariamente puesto que son perfectamente evitables. pero claro, ese tipo de actividades no llenan las arcas de los más favorecidos. prefiero mil veces que bajen las arcas monetarias interncionales en favor de los menos favorecidos, que el hecho de que engorden las cuentas de muertos por hambre, enfermedades, etc que siendo evitables no lo son por la indiferencia de los que más poseen. sí, una pena, pero la humanidad adolece de inhumanidad.

Anónimo dijo...

¿Acaso el comercio capitalista, es decir, el comercio libre es injusto? No. El verdadero comercio justo es el que se desarrolla por el acuerdo voluntario de las partes. El comprador paga un precio que para él es el valor de ese producto, y el productor lo vende a un precio que compensa el esfuerzo de producirlo.

El libre comercio, y la tan denostada globalización, es lo que está permitiendo a los países del tercer mundo que han abierto sus economías al exterior progresar y mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos. Las instalaciones de fábricas en estos países permiten emplear a miles de personas que, de otra forma, morirían de hambre o se prostituirían en las calles. Estos empleos generan riqueza que repercute en el resto de la población y, al mismo tiempo, permite que las nuevas generaciones se formen mejor. De este modo la situación va progresando paulatinamente. Creo que Corea del Sur sería un buen ejemplo.

No podemos pretender llegar a un país del sudeste asiático, montar una fábrica de zapatillas o de componentes electrónicos y pagarles los sueldos que cobraría un trabajador estadounidense, por ejemplo. Fundamentalmente porque si no hay ahorro de costes, la empresa nunca se deslocalizaría, con la consiguiente pérdida de empleos y conocimientos (en una empresa se aprende a realizar determinadas labores que de otra forma nunca se aprenderían) para el país tercermundista. Además, dada la baja productividad (a igual número de horas) y escasa formación es lógico ajustar los sueldos al nivel de vida del país y al trabajador en cuestión.

Debemos afrontemos el hecho de que las empresas y la economía se rigen por los beneficios y, asumiéndolo, buscar una solución realista al problema.

Por tanto, lo único que quiero reseñar es que creo que el camino para ayudar a los países en vías de desarrollo es que entren en el libre mercado, que abran sus economías al exterior, todo ello fundamento en un sistema jurídico fuerte y estable que de garantías al comercio y a la inversión extranjera. Las iniciativas como comercio justo las veo más encaminadas a paliar nuestros remordimientos de conciencia a corto plazo que a buscar una solución a medio/largo plazo. Creo que la verdadera solución al problema no es la caridad sino la productividad, el empleo y el comercio.

Salu2.

Erastótenes.

Anónimo dijo...

Comercio justo 2 Round.

1)Decir que comercio es justo en si mismo porque constituye un intercambio libre entre las partes es un sofismo en toda regla, me explico:si bien es cierto que la voluntad de las partes es la que rige el intercambio sería preciso analizar las cuestiones de fondo que condicionan las voluntades. Para muestra un botón:
- La prostitución irregularizada es un fenómeno muy extendido en el que rige la libre voluntad de las partes; pero esta voluntad está viciada: chulos extorsionadores se aprovechan de la desgracia de personas que ven en la prostitución una única valvula de escape para mantener a sus familias. En este caso existe libre voluntad, pero ¿es esta una situación justa?¿deberíamos permitir esto?

2)Las iniciativas de comercio justo no son anti-globalizadoras. Si bien estando de acuerdo en que el liberalismo puede constituír un mecanismo de progreso para los países subdesarrollados, también es cierto que puede constituír un medio opresivo. Los estados más desarrollados en la actualidad son aquellos en los que se produce un equilibrio sostenido entre liberalismo e intervencionismo estatal (veánse estados sociales).- Suecia.

3)El mayor enemigo del subdesarrollo no es el liberalismo (estando de acuerdo en los fundamentos expuestos por Erastótenes en lo relativo a los salarios que pueda percibir un trabajador en un país subdesarrollado), es la explotación que es una consecuencia accesoria del liberalismo (todos sabemos que existe).

4)No se si las iniciativas de comercio justo constituyen una solución al problema, creo que la solución requiere un cambio de conciencia social (mayor responsabilidad por parte de los consumidores) y por ende un mayor intervencionismo por parte de los distintos entes estatales/internacionales.

5)No debemos utilizar el liberalismo como un arma de sometimiento. Puede ser una vía de progreso pero son necesarios todos los filtros posibles. A día de hoy las desigualdades siguen existiendo e iniciativas como las de comercio justo constituyen al menos una óptica distinta que arroja luz sobre el problema.

Robert Allen Zimmerman

Anónimo dijo...

Obviamente, la situación de la prostitución irregularizada evidentemente no es justa cuando se estas mujeres se encuentran forzadas, ya sea por terceros o por una situación extrema, a realizar esa tarea.

Pero si lo que estamos juzgando aquí es la transacción monetaria en si, desde un punto de vista meramente económico. Y esta es 100% justa si la prostituta recibe un precio que considera rentable y el putero paga una cantidad que le compense.

Y lo que se discute es si se puede arreglar este problema atacando a esta transacción económica en si. ¿Cómo? Dando la opción al putero de pagar un plus benéfico para que la prostituta extranjera que se ve forzada a ejercer se acerque al nivel económico de las prostitutas que ejercen libremente y gozan de buenas condiciones. En ese caso sólo consigues beneficiar al chulo (quien de ese plus repercutirá sólo un pequeño porcentaje en la prostituta, si es que le pasa algo). Eso si, el putero tendrá su conciencia tranquila.

Ahora sustituye prostituta extranjera por agricultor ecuatoriano (por poner un ejemplo), chulo por empresa multinacional que comercializa un producto (patatas, por ejemplo) y putero por consumidor pataqueril del primer mundo.

Salu2.

Erastótenes.

Anónimo dijo...

El ejemplo de la prostitución, es simplemente eso, un ejemplo de que la voluntad de las partes intervinientes no siempre es libre sinó que se encuentra viciada por circunstacias externas; esto hace que la transacción económica no sea justa, simplemente porque mi voluntad se condiciona a mis circuntancias. Si hablamos de explotación infantil, es mejor que un niño trabaje en una fábrica 12 horas que que se encuentre en la calle siendo vícitma de la prostitución, narcotráfico, bandas organizadas... ahora bien, eso no justifica que ese niño deba estar en una fábrica; debería tener acceso a una educación, a un sistema sanitario y a unas condiciones de trabajo dignas (la desproporción es bestial, pq si bien no son mano de obra cualificada podríamos comparar la diferencia entre la mano de obra no cualificada en un país desarrollado occidental y en un país subdesarrollado, y el trabajo que realizan es el mismo, eso no es progreso, eso es explotación.

CONCLUSIÓN: No se trata para nada de atacar a la operación comercial, no tiene que ver con eso, sinó a todas las circunstancias añadidas que rodean a la transacción y que hacen que esta sea injusta. Una de las grandes falacias del capitalismo es que la riqueza siempre se obtiene por méritos propios; todos sabemos que no es así. Robert Allen Zimmerman.

Anónimo dijo...

de hecho hay un chiste muy bueno que me contó ayer mi abuela que dice así:
-ay amigo que mala suerte tengo mi hijo está aquí en el campo conmigo pero es un vago no quiere hcacer nada de nada, se pasa el día en las berzas. no podrás buscarle algún trabajito no??
- como no pepiño,en seguida busco algo.....unos días mas tarde.... tengo aquí de hecho un puesto genial, de director general de medio ambiente, con un sueldo de 6000 euros al mes.
-no hombre no, si me hace falta que el chaval empiece desde abajo eso es mucho.
-bueno hay otro de subdirector cobrando 3000 euros mes.-
-no no no eso es mucho el crio debe empezar desde abajo, con 500 o 1000 euros llega.
-bufff, pero eso es imposible para esos puestos se requiere gente con carreras, másters, idiomas, ahí no puedo ayudarte...


contado por mi abuela es buenísimo.

lo que quiero decir con eso, es desde un ámbito diferente, que la conclusión de zimmerman en su ultimo comentario es cierto, no es verdad, salvo excepcion que la riqueza se consiga en base a méritos propios. a veces, quien más tiene es porque ha conseguido un puesto por medio de un enchufe, o porque se dedica a explotar a otros, como los que vienen del mar, con respecto a los cuales el mafioso de turno, o empresario sin más, se aprovecha de su necesidad para enriquecerse a cambio de...nada, de condiciones infrahumanas. sería bueno exigir un mayor intervencionismo para evitar estas lacras.

y si esto pasa en países pseudocivilizados, como es este que empieza de los pirineos para abajo,(de pandereta, por cierto) ¿cómo no va a ocurrir en países con más necesidades?
COMERCIO LIBRE SI POR SUPUESTO, PERO LIBERTADES Y DIGNIDAD HUMANA, TB.

desde este mi cubículo donde las vacas a veces pacen y otras me tocan los cojones.

Anónimo dijo...

Recomendo a Erastótenes e a Robert Allen Zimmerman consulten está web:

http://www.forosocialmundial.org.ve/ (e a súa Carta de principios), e nos conten que lles parece.

Un saudiño.

Anónimo dijo...

Hola.

Debido á recomendación feita polo anónimo vexome obligado a contestar de novo:

Botei unha ollada á carta de principios de foro mundial social e expoño as miñas conclusións:

1)Nun principio entendin esta proposta como unha alternativa anti-globalizadora.

2)Creo que no punto número 4 da carta de principios se fala de "globalización solidaria".

3)Creo que os principios que rexen o comercio xusto teñen encaixe perfecto dentro desta carta: se ben entendo a globalización como un fase evolutiva do liberalismo, entendo tamén que os sistemas liberais son na actualidade os que rixen ós países cun maior desenrolo, tamén entendo que dentro dese proceso globalizador (que considero inevitable e lóxico)é preciso erradicar a opresión e explotación que realizan estados e multinacionais; ahí é donde entran alternativas como as de "comercio xusto".

4)Os modelos de economía comunistas ou restriccionistas quedaron obsoletos hai tempo, agora ben, a influencia do socialismo nos estados actuais é moi grande (entendo que todo intervencionismo estatal ten por base o socialismo). Os estados máis desenrolados na actualidade son estados sociais consolidados no marco liberal (por ex. Suíza, Países Nórdicos).

CONCLUSIÓN: A globalización pode ser tanto unha vía de progreso como un mecanismo de opresión. Iniciativas como as de mundo social apostan pola "outra globalización", a que respete os dereitos individuais e colectivos das sociedades e grupos; creo que isto encaixa perfectamente co comercio xusto.

1 Saudo. Robert Allen Zimmerman.

Anónimo dijo...

Ya que nos ponemos a recomendar enlaces, yo recomiendo este, que va en mi línea de opinión:

http://www.liberalismo.org/articulo/82

Salu2.

Erastótenes.

Anónimo dijo...

Esta va a ser mi última réplica así que por lo menos espero que sea buena.

Pues ya puestos a recomendar enlaces echad un vistazo a este que creo que rebate bastante bien al enlace de Erastótenes. Saludos.

http://www.eurosur.org/EFTA/2000/

concretamente ver: ¿no hay perdedores, sólo ganadores?

1 Saludo. Robert Allen Zimmerman.