viernes, 20 de febrero de 2009

Desinformación...

De la realidad al mundo imaginario de los medios de comunicación
19/02/2009
Pascual Serrano / Rebelión
por Pascual Serrano — Última modificación 20/02/2009 09:08

Vuelvo en el avión desde Venezuela tras asistir al referéndum sobre la enmienda constitucional que elimina el límite de mandatos para los cargos de presidente, gobernador o legislador. En Caracas visité cuatro colegios electorales y comprobé una normalizada jornada democrática donde los defensores de cada una de las dos opciones estaban representados en todas las mesas electorales, respetaron las normas y reconocieron los resultados al ser difundidos por las autoridades electorales. El método de votación incluía la existencia de censos normalizados, miembros de mesa elegidos al azar entre la población que identificaban a los electores mediante registro en papel y en soporte informático, identificación mediante huella dactilar y tinción con tinta indeleble del dedo meñique para evitar que se pudiese votar más de una vez. Al menos cinco grupos de observadores electorales internacionales se pronunciaron sobre el desarrollo de la jornada, todos aplaudieron su limpieza y transparencia y felicitaron a las autoridades y al pueblo venezolano. Hasta aquí la realidad que yo conocí en los cuatro días que pasé en el país. En el avión encuentro el diario español El Mundo y comienza mi viaje al mundo de la patraña y el engaño.
Soy de los que piensan que valores como la imparcialidad, neutralidad o la objetividad no existen ni pueden existir en los medios de comunicación, bastaría con que encontráramos pluralidad, veracidad, honestidad y diferenciación entre opinión e información. Nada de ello había en este diario. La cobertura de ese día, 17 de febrero, consiste en un editorial, una crónica (La jornada electoral) y dos artículos de opinión (Los análisis). Hasta aquí, bastante razonable aparentando una lógica periodística neutral. En el editorial observamos su clara posición crítica con solo leer el título (Chávez se atornilla a la Presidencia de Venezuela) y antetítulo (Una mascarada de referéndum). En apenas diecisiete líneas a una columna califica a Venezuela de “dictadura”, de “mascarada” a un proceso electoral cuya legitimidad es aceptada por observadores y oposición, y termina afirmando que la “alternancia en el poder desaparece” porque, al igual que en España, el actual presidente se podrá presentar de nuevo como candidato a una tercera legislatura. Llegamos a la crónica, donde encontramos comentarios como el siguiente, que son claras opiniones que no deberían tener cabida en el reportaje o la crónica: “La victoria del domingo (por menos de un millón de votos) pone en evidencia que casi la mitad del país no está de acuerdo con su proyecto socialista y vive atemorizada por un discurso agresivo, una inseguridad desbocada y una galopante inflación”. ¿Todo eso decían los electores cuando votaban en contra de eliminar el límite de mandatos? Impresionante la clarividencia del periodista.
En la siguiente página encontramos los dos análisis. Uno de ellos, firmado por Rafael del Naranco, afirma que el referéndum es parte del “anhelo del teniente coronel de implantar en el continente con sus alumnos vividores del erario público venezolano, el estrafalario socialismo del siglo XXI”, para terminar señalando que “Venezuela está dividida de forma peligrosa. Chávez, a estas alturas debería ser un estadista, no un demagogo”. Y “para equilibrar”, el otro análisis es de Gustavo de Arístegui, el portavoz de Exteriores del Partido Popular. El argumento que muestra que la votación ha sido una farsa es que “la elección del 15 de febrero como fecha de referendo ha sido un subterfugio electoralista que tenía la clara intención de fomentar la abstención de los partidarios del no”. La razón es que se trataba del “día de carnaval, fecha especialmente lúdica en América Latina”. Lo curioso es que no hayan caído en el detalle los gobiernos de la región y no se les haya ocurrido a todos ellos convocar elecciones siempre ese día que, según Arístegui, al ser carnaval, los opositores no votan y sólo lo hacen los partidarios del gobierno. Por cierto, el carnaval, como todo el mundo sabe, es el lunes 23 y el martes 24, no el 15. El portavoz del PP también se permite aportar algunos datos: “el oficialismo tiene cinco millones de votos y ya ha sido derrotado en dos ocasiones, en el referendo del 2 de diciembre de 2007 y en las elecciones municipales y regionales, en las que la oposición ganó por casi 10 puntos en voto popular”. La realidad es que los votos a favor de Chávez han sido ahora 6.003.594 y 7.309.080 con los que salió elegido en diciembre de 2006, no son por tanto cinco millones. Parece que para el Partido Popular democracia es sólo cuando se le quitan uno o dos millones de votos al candidato que no les gusta. En cuanto a la victoria de la oposición en las elecciones regionales, los candidatos avalados por el presidente en aquella convocatoria recibieron el apoyo de aproximadamente 5'4 millones de personas, mientras que los postulados por la oposición fueron respaldados por 4'4 millones, un millón menos.
El siguiente argumento del alto cargo del PP y analista de Venezuela se refiere al hecho de que, tras el referéndum para la reforma constitucional en diciembre de 2008 se convocase otro ahora para una enmienda: “La Constitución establece una prohibición expresa de que se convoquen dos referendos sobre una misma cuestión en el mismo mandato presidencial”. Eso no es verdad, no aparece ninguna prohibición referente a "dos referendos sobre una misma cuestión" en ningún momento en la Constitución, sino a una misma "iniciativa de reforma constitucional". Lo que se votó el 15 de febrero es un referéndum para la aprobación de una enmienda (artículo 340 “la enmienda tiene por objeto la adición o modificación de uno o varios artículos de esta Constitución, sin alterar su estructura fundamental”) y, en 2007, en base a otro artículo, y sin incompatibilidad alguna, se convocó a un referéndum para un “reforma constitucional” que “tiene por objeto una revisión parcial de esta Constitución” (art. 342). Aunque lo que recomiendo al lector es que no nos haga caso ni al cargo del PP ni a mi y lo compruebe por si mismo aquí.
Observamos por tanto, un nuevo ejemplo de medio de comunicación que no respeta ninguno de los principios periodísticos comentados al principio:
- No hay pluralidad porque los tres artículos de opinión son críticos con el gobierno venezolano.
- No hay veracidad, tal y como hemos comprobado sobre los datos falsos de Gustavo de Arístegui. El que se trate de un artículo de opinión no justifica que se mienta.
- No hay diferencia entre opinión en información, como se ha podido ver en el reportaje o crónica del diario
La cuestión ahora es plantearse donde está el derecho de los ciudadanos a acceder a una información veraz y plural, al parecer no garantizada por los poderes públicos, ajenos a toda presencia e intervención en la prensa escrita. Se argumenta que bastaría con descartar el medio donde no la encuentre y buscar otro, pero no existe ninguna garantía de que exista el que sí considere la adecuada información. Y de que sea rentable económicamente puesto que si no lo es no tendrá lugar en el mercado editorial. Estamos por tanto ante la absoluta indefensión del ciudadano, a merced de las mentiras y parcialidades de los grandes medios. La paradoja es que quien intenta corregirlo es acusado de atacar a la libertad de expresión.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

VIVA PASCUAL SERRANO!!! E VIVA CHÁVEZ!!!!



E. Desmond Tutu "Foucellas"

Anónimo dijo...

Eu prefiero ter a posibilidade de ler cada día dous periódicos diferentes. “Acojónanme” moito todos aqueles que se presentan como posuidores da verdade absoluta.

O problema está no que demanda a sociedade, non nos periódicos. Se a xente non demandara “desinformación” os medios de comunicación, en xeral, ofrecerían información.

Os que escoitan a Federico non queren escoitar o positivo de Zapatero. Se nos “pirraran” os sofás seguro que “el mundo” abriría cunha foto dun tresillo que te cagas. Por tanto temos o que merecemos.

Anónimo dijo...

Todos sabemos de que pe coxea "el mundo". Non vamos a descubrir agora a roda. Igual que abc, el país ou la razón todos son medios parciales, donde polo xeral exponse unha liña de opinión determinada. Niso creo que estamos todos dacordo.

Sobre Chávez para mín é tan dañino para Venezuela como o foi Bush para EEUU. No plano social descoñezo persoalmente como está Venezuela, pero por comentarios dun colega que viaxou fai poucos meses pintoume un país totalmente desfeito, tanto en Caracas como nos medios rurais: non se pode sair ás rúas polo peligro de que che disparen, incluso é casi un suicidio ir ún solo no coche conducindo polo alto peligro de que che paren, pim pam pum e ata logo. Básicamente, os únicos sitios onde podían estar tranquilos era no hotel e nalgún dos enormes centros comerciales (ós que había que ir en coche, con todos os cristales tintados por suposto). Por suposto todo dios con pipa. ¿Algo bon? Claro, o clima e o precio da gasofa.

Non estou dicindo que todo esto seña culpa de Mr. Chávez, porque non o sei, sólo que é un país desfeito, e que non parecen mellorar as cousas para nada. Mais ben van a peor, e iso sí é culpa do actual goberno.

No plano económico si que diría que vai camiño dun desastre total e iso sí o achacaría ó goberno do Sr. Chávez. Ningunha empresa extranxeira atrévese xa a invertir nun país onde, cando se le antolla ó presidente ou a algún acólito, nacionalizase todo e listo. O mismo para os empresarios locais. É difícil montar empresas, prosperar, cando non tes ningunha seguridade de que che vaian a quitar todo cando algún jerifalte (moitos deles postos a dedo por Chávez ou familiares del) ó día seguinte. ¿Cando xa non teñan petróleo qué van facer? Nada.

Así que, por favor, se queredes criticar a Bush, adiante, eu serei o primeiro. Pero Chávez non é mellor.

Saudos.

Caponata.

Anónimo dijo...

Esta larga parrafada de Serrano tiene un tufillo de "agitprop" de carallo de mico.
A propósito do párrafo inicial de Señor Caponata: Diarios como El Pais, Público, La Vanguardia, a los cuales ni hace referencia.. ¿no siguen una línea editorial determinada?, ¿no desinforman?, ¿son la información en estado puro?...je, je,...
Y sigo con el rollo ...
Nuestras ideas o querencias no pueden dar soporte a visiones subjetivas de la realidad. A veces me parecen visiones deformadas de la realidad en los espejos cóncavos valleinclanescos del Callejón del Gato.
Por ejemplo, ¿por qué, en general, ni se mentan los éxitos de las extinguidas democracias populares europeas (que también tuvieron muchas cosas buenas, aunque occidente contribuyó a su hundimiento) y siempre dándole a la matraca con una visión utópica de estas hispanoamericanas que tiene un aspecto de régimen de Tirano Banderas que te cagas (otra vez a vueltas con Valle).
Visto lo visto, comprobamos que nihil novi sub sole,...
Salud.
Camarada Freixo

Anónimo dijo...

Claro que todos esos periódicos siguen unha liña editorial. Só aparecen 3 a modo exemplo. De feito, basta con ler o párrafo para ver que o diario "el país" si que o menciono. Así que non entendo moi ben ás preguntas do camarada Freixo.

Pero creo que non fai falla mentar todos os periódicos/radios/televisións deste país para expoñer a subxetividade destes medios.

E tamén aproveito para dicir que estou dacordo co segundo posteante (anónimo) que señala a posibilidade de ler dous tipos de periódicos. Se temos unhas ideas moi claras e ademais compramos periódicos que simplemente nos reafirman nelas, teremos pouco no que pensar desde logo. Hoxe en día, con internet, é algo moi fácil e creo que a moita xente vendríalle moi ben. Aunque sólo sexa polo feito de ter que darlle un pouco ó coco e auto-xustificar as suas convición así como para ver os defectos dos seus camaradas.

Termino cunha cita dun periodista yanki que me parece moi boa e apropiada para estes casos: "onde todos pensan igual, ningún pensa demasiado".

Saudos.

Caponata.

Anónimo dijo...

En este punto si que soy de la opinión de que tenemos lo que merecemos. Es decir, la mayoría de la gente, lee un periódico, escucha una emisora de radio, en función de qué es lo que desea ir. Por la mañana, al levantarse, no se tiene el deseo de conocer qué es lo que ha pasado en el país, no, sino de cómo me van a contar lo que ha pasado. Escuchas una emisora y una noticia te la darán de una forma, y en otra emisora, de otra forma totalmente distinta. Así, cada uno, con sus ideas ya prefijadas, sólo encontrará motivos atornillar sus mismas ideas en su cabeza sin dar una posibilidad para confrontar las opiniones e informaciones con medios que no sean los "suyos".

En este caso me miro el ombligo sin parar!

Corocotta

Anónimo dijo...

Por otro lado(se me olvidaba)el tal Pascual Serrano nos cuenta una historia de cómo están las cosas por Venezuela atacando la posición nada imparcial de El mundo, y algún que otro diputado del PP.

Y yo me pregunto, ¿no estará él tb haciendo lo mismo que critica? Seguro que encontramos por la red gente que hace algo parecido pero de signo contrario, sin necesidad de acudir a que te lo cuente El Mundo, De Arístegui, etc.

Total, que me temo que para hacerse una idea de lo que ocurre en el mundo, habrá que estar presente de forma particular, puesto que sino, me temo que la información sesgada será la tónica habitual en nuestro día a día.

Corocotta

Anónimo dijo...

Bufff, cuantas cosas por decir y yo sin internet...
Uno no puede ausentarse ni un par de días:

a ver, por puntos...

1.- El artículo que aquí se presenta puede tener un tufillo de lo que ustedes quieran pero creo que la finalidad del autor no es buscar la "absoluta neutralidad" y al propio texto me remito.-

"Soy de los que piensan que valores como la imparcialidad, neutralidad o la objetividad no existen ni pueden existir en los medios de comunicación, bastaría con que encontráramos pluralidad, veracidad, honestidad y diferenciación entre opinión e información."

Si en el presente artículo alguien es capaz de desacreditar la veracidad de los datos aportados o la honestidad del mismo pues adelante. Si se trata de mostrar escepticismo, pues adelante también, aunque maticemos que este escepticismo es sólo opinión (conviene diferenciar entre opinión e información).

2.- Con respecto a la gestión económica del señor Chávez(y de forma sintética pq este podría ser motivo de otro post):

Las "nacionalizaciones", desafectaciones, expropiaciones por causa de interés social o utilidad pública son recursos de los que disponen los Estados en el marco de una determinada política económica.
La creación de un marco económico alternativo en latinoamérica (puesto que no sólo se trata de Venezuela)se debe a una sencilla razón:la influencia debastadora del neoliberalismo.
Si bien es cierto que el modelo económico venezolano puede no ser el mejor sólo hay que hechar un vistazo a la situación económica de países como Colombia o México y es bastante evidente que la cosa no mejora.
Lo que si es cierto es que por primera vez existe un funcionamiento real del marco comercial MERCOSUR, y ha surgido un marco de cooperación entre estados: sin ir más lejos Venezuela pagó la deuda de 500.000 dollares que Argentina tenía con el FMI.
La pregunta que yo hago es la siguiente: la situación económica de todos los países socialistas latinoamericanos ¿era mejor antes de la llegada del socialismo?
La respuesta en este caso parece bastante evidente...
3.- Respecto a las democracias populares occidentales podríamos hablar largo y tendido; quizá en otro post, aunque resulta lógico que se enfatize más sobre el presente (socialismo latinoamericano)simplemente por una cuestión de proximidad.

4.- Lo que ataca el tal Pascual Serrano no es la posición de el Mundo o del señor De Arístegui. Lo que entiendo que ataca (y bajo mi punto de vista debe de ser siempre atacable)es la utilización de la mentira para sustentar una opinión (aportando argumentos objetivos). Por cierto, el artículo sobre Generación Y o sobre Facebook son del mismo autor, concretamente en el de Generación Y hace una crítica a la cobertura mediática que dio sobre dicho blog el diario "El País"; no creo que se trate de un problema personal entre el señor Pascual Serrano y el PP, De Arístegui o El Mundo.


- Por último, está bien contrastar información, pero no sólo la que nos proponen los grandes medios. Parece que ellos han creado una política de consenso con respecto a ciertos temas a través de la cual se discriminan constantemente las opiniones minoritarias.

1 Saludo.

Robert Allen Zimmerman.

Anónimo dijo...

Será cierto, no lo dudo. A lo mejor las nacionalizaciones es lo mejor que pudo haber hecho. En cualquier caso, me quedo con la visión de alguién que pisó el país puesto que no es lo mismo leer sobre un sitio que estar en él. El panorama descrito es desastroso.

No se de quien es la culpa ni en qué porcentaje, pero lo que sí se es que quien debe solucionarlo es Chávez, y de momento poco veo en ese sentido salvo colocar a toda su familia en los mejores puestos del gobierno venezolano. El tiempo dirá, pero yo me quedo con nuestro sistema, desde luego.

Salu2.

Caponata.